Fidel Robles (español)

Fidel Robles
Un Sueño Americano Hecho Realidad
Escrito por  Andrés Neidig

“¡Ay vienen los Federales!  ¡Que se preparen las bailadoras!  ¡Llamen a los músicos!  ¡No quiero muertes!”

Esto es lo que gritaba Don Juan Robles Martínez  al enterarse que las fuerzas Federales estaban por llegar a su rancho en Las Carreras, Mezquitic, Jalisco, México.  Generalmente, los soldados venían buscando hombres para enlistarlos en la tropa o para fusilarlos en el acto.  Don Juan sabía esto muy bien y por lo tanto estaba preparado.  Mejor organizar un baile y una comida que perder a sus hombres.

Don Juan Robles Martínez nació poquito antes de que comenzara la Revolución Mexicana.  Huérfano desde los nueve años, tuvo una vida llena de sufrimientos y de mucho trabajo.  A los trece años se fué a trabajar a las minas en Zacatecas.  Niño aún pero trabajando como todo un hombre.  Después de dos años en La Noria de Molinos, regresó a Jalisco y con los pocos ahorros que logró de las minas, hizo realidad su sueño de ser ganadero.  Desarrolló su rancho en Las Carreras y apesar de su juventud fué un hombre bien querido y respetado.  Hombres mayores que él lo buscaban por sus consejos.

Se casó con Lidia Ortiz Madera y habiendo sobrevivido las atrocidades de la Revolución de México, Don Juan se dedicó a su familia.  Arnulfo, Fidel, Amparo, Guillermina, Leonila y Juan fueron sus hijos.  La vida le sonreía a los Robles pero en 1957 falleció Don Juan.  Al año siguiente, Arnulfo, el hijo mayor de la familia fué asesinado.  Tal vez fueron estas tragedias las que marcaron el camino futuro de Fidel Robles quién al igual que su padre también perdiera el suyo siendo niño todavía y quién también como su padre llegaría a ser líder de su familia y hombre de honor.  Fidel Robles, hijo, estudiante, ganadero y emigrante en busca del Sueño Americano!

Fidel Robles nació un catorce de Noviembre de 1947 en Las Carreras, Mezquitic, Jalisco. Su infancia pasó como la de muchos otros en su pueblo.  Pero también tenía muchas responsabilidades.  La vida en el rancho era dura y los quehaceres eran muchos y las muertes de su hermano mayor y su padre lo hicieron madurar más allá de sus años. Cursó la escuela primaria en Mezquitic y su madre hizo los arreglos para que estudiara la secundaria en Valparaiso, Zacatecas.  La familia decidió que podría llegar a ser un buen sacerdote y prepararon todo para que fuera al Seminario.  Su madre estaba felíz. 

Cuando Fidel llegó a la Ciudad de México muchas cosas cambiaron.  Aunque en el rancho había comprado y vendido ganado no estaba preparado para lo que vió en el mercado de La Merced, uno de los mercados mas grandes de la Capital.  Se olvidó de sus estudios y se dedicó al comercio.  Cuando su madre se enteró de lo sucedido fué por él a México y le dijo así : “ ¿Quieres trabajar? Hay mucho trabajo en el rancho. ¿Quieres estudiar? Entonces te mando a Veracruz”.  Y se fué a Santiago Tuxtla y Jalapa. Tiene buenos recuerdos del tiempo que pasó en el Seminario y aunque no terminó de Sacerdote aún valora esa experiencia como una de las mejores de su vida.  En 1970 decidió probar el norte y se vino a los Estados Unidos, y por ende a Denver, Colorado.  Los próximos tres años estuvo en California y de allí se devolvió a México para casarse con Josefa Bañuelos.

Josefa nació en Valparaiso y Fidel conocía a su familia de tiempo atrás.  Ella tiene nueve hermanos y hermanas y crecieron en una mejor epoca de México.  Bueno, mejor relativamente hablando.  Sus abuelos y sus padres vivieron durante la Revolución.  Era un tiempo de sufrimiento para el pueblo mexicano.  Cuando peleaban hermano contra hermano.  Mexicano contra mexicano.  Las familias se dividían por la guerra.  La familia de Josefa luchaba contra las fuerzas federales.  Todavía se honra en Zacatecas al General Santos Bañuelos, abuelo de Josefa y uno de los grandes defensores de los pobres. 

Aunque la vida iba bien para Fidel y Josefa en Mexico, él ya había probado la vida en los Estados Unidos y sabía que vivir en este país era lo que deseaba para su familia.  Para 1988 trajo a su esposa y a sus hijos a Denver.  A estas alturas, Fidel trabajaba en la construcción desde 1985 y en dos años ya era propietario de su propia compañia de cemento.  Fidel no buscaba solo un empleo y vivir bien.  Su deseo era otro.  Quería dejar su huella en Denver.  Fidel y Josefa trabajaron para Shaklee Products, una compañía que se especializa en la venta de vitaminas.  En poco tiempo los ascendieron como supervisores y les dieron la autoridad para establecer su propio equipo de ventas.  Fidel, dándose cuenta que el mercado hispano no estaba siendo atendido debidamente reclutó con su esposa a 35 personas de habla hispana.  Los resultados no se hicieron esperar.

Un tercer trabajo llegó y Fidel tomó la responsabilidad de dirigir la limpieza del Estadio Mile High.  Y por si eso no fuera suficiente, Fidel y Josefa estaban vendiendo joyería a sus amistades y familiares.  Todo comenzó cuando una persona de su familia viajó a Guadalajara y trajo unas prendas de oro que Josefa había pagado con uno de los cheques de su salario.  Estas piezas de oro fueron bien recibidas por la gente y así  nació El Centenario!

Su primera tienda se abrió en las calles 26 y Federal en Denver.  El Centenario no es solamente joyería. Cuentan con una variedad enorme de ropa para el vaquero, donde las marcas famosas como Wrangler y Levi se venden a diario.  Tienen una de las lineas mas completas de botas de pieles exóticas con precios que van desde $100 hasta $650. Hay sombreros de paja desde los mas sencillos hasta los mas finos y las populares “Tejanas” también.  Monturas para los caballos y reatas para los Charros.  La joyería es de la más fina calidad y ofrecen los servicios de su joyero para reparaciones instantáneas o para la creación de prendas especiales.  Tienen envíos de dinero al extranjero.  En cuestión de tarjetas telefónicas, Fidel Robles cuenta con las de mayor popularidad entre la gente de habla hispana y aparte, Fidel distribuye estas tarjetas a más de 426 tiendas en Denver y la región.

“Gracias a Dios”, es lo que comenta Fidel acerca del éxito de su negocio que también incluye una buena cantidad de propiedades en Denver, en Colorado y en México.  El y su esposa tienen muchos hermanos y hermanas y debido a esto han podido abrir otras tiendas tanto aquí en la ciudad como en las montañas.  Jesús Bañuelos, hermano de Josefa es ahora propietario de El Centenario #2 en Lakewood y con su hermano José Manuel también operan El Viejo Oeste.  Salvador Bañuelos opera El Centavito.  Fidel Robles Junior es el propietario de El Centenario #3 en el pueblo de Edwards, en las montañas y su hermano Cuco Robles es el dueño de El As de Oros en Denver.

De los tres hermanos mayores Robles, al menor de ellos, Omar, le toca la responsabilidad de administrar todos los negocios de Fidel y Josefa.  Esto lo hace apesar de que todavía se encuentra estudiando en la universidad de donde piensa obtener su titulo en Administración Internacional de Negocios.

Fidel y Josefa tienen 5 hijos: Fidel Jr.,Cuco, Omar, Erik y Esau.  Es obvio que Fidel Robles, el hombre de Las Carreras, Mezquitic, Jalisco ha logrado “El sueño Americano”.

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