Un Espacio Para Ti [07]

“UN ESPACIO PARA TI”
Por Evaluz García-Burgos

“El niño está muy chico para que le hables de dinero”, me dijo mi hermano menor cuando ciertamente mi hijo tenía 3 años de edad. Sin embargo yo me pregunté ¿Será?, ¿A qué edad debe uno de hablarle a los hijos de temas que van a ser importantes para su futuro?, ¿Quién pone las reglas?.

La prudencia es muy importante cuando uno quiere acercarse a los hijos y hablarles de cuestiones un poco más sofisticadas o difíciles, considerando que el sexto sentido de la Madre o el Padre tiene mucho que ver, al igual que la madurez del niño. Mi hijo aprendió que del dinero que recibía en su cumpleaños o en Navidad, era recomendable gastar la mita (o menos) y ahorrar la otra mitad. Cuando fue creciendo y se vio muy interesado por los miles de juegos electrónicos que hay en el mercado y que yo no podía comprarle, nos proponíamos a ahorrar hasta que llegara un día en que él mismo lo pudiese adquirir con su propio dinero y tal vez una pequeña cooperación mía. El resultado de mis enseñanzas sobre el ahorro a su corta edad, lo han convertido en un adolescente que planea sus gastos, que sabe definir qué es más importante comprar y si vale la pena gastárselo todo o solo la mitad. Hoy día a sus 14 años, Xavier dice que quiere un auto de una marca un poco cara cuando tenga 20; no pongo en duda que, gracias a su tenacidad, a su conocimiento de que el dinero no es fácil de ganar y que por lo tanto es muy importante de qué manera lo distribuye en su vida que seguro y se compra su auto a los ¡20!.

En otra ocasión cuando visitábamos la casa de mis Padres, recuerdo que Xavier, que aún no caminaba solo y se detenía por todos lados, yo llegué a quitar los adornos de la mesa para que no los fuera a romper. Mi Padre me vio y me preguntó si yo tenía la intención de llegar de visita y en cada casa quitar los adornos de las mesas para que el niño no los rompiese. Por supuesto que le dije que no y su lección fue, que debemos enseñarle a los niños desde temprana edad a que sepan respetar las cosas, los objetos y todo aquello que no sean sus juguetes, sin importar si están en su propia casa o de visita. A la fecha tanto Xavier como sus hermanos tienen la costumbre de que al llegar a cualquier lugar, si hay algo que les llama la atención preguntan si es un adorno o si se les permite tomarlo con cuidado en sus manos para verlo. Desde pequeños saben distinguir la palabra “adorno”, ya que era la que más usaba en mi vocabulario para que ellos entendieran que no se podía tocar. Siempre han impresionado a mis amigos porque no tuvieron el sabio consejo que recibí yo cuando mi primogénito tenía apenas meses.

Cuando mi Madre nos visita, mis hijos corren a preguntarle: “¿Qué libro nos trajiste?”, cuando muchos niños preguntan “¿Qué dulces me trajiste abuela?. Ella, como magnífica educadora, me enseñó a obsequiar a los niños artículos educativos, como libros que van de acuerdo con la edad, o juegos que estimulan la actividad motriz, o películas que les enseñen cosas nuevas, colores, números, figuras. No crean, muchas veces pensé que a lo mejor mis obsequios eran “aburridos”, sin embargo son los mejores regalos que uno puede darle a un niño porque son parte de la enseñanza que les podemos compartir. Los cuentos son una maravilla porque desarrollan la imaginación y permiten, si Usted se sienta con sus hijos, nietos, sobrinos a leerles un cuento, que ellos compartan con Usted un cariño infinito. Leer con los hijos crea una costumbre que al momento de entrar a la escuela les va a permitir tener un vocabulario mas amplio y un amor a la lectura que hasta Usted se va a sorprender. Este hábito afortunadamente se adquiere desde que están recién nacidos y digo afortunadamente porque crea un lazo muy especial hacia la persona que les lee.

Mi hermana tenía 15 años cuando mi Madre se sentó con ella, con una postura muy formal y le dijo: “Gabie, creo que es momento de hablar de sexo” y para su sorpresa la jovencita le contestó: “Sí Mamá, ¿Qué quieres saber?” mmmmm, hoy día hablar de sexo a los 15 ¡Es demasiado tarde!, más en la sociedad en la que vivimos, donde parece que los valores y principios morales que nos enseñaron antaño, pasaron de popularidad. No me explico si los padres jóvenes, como Yo, olvidaron lo hermoso que es ser niños, que llegan su edad adolescente con sus principios bien definidos, con sus valores intactos, con esa inocencia que procuraron nuestros padres en su tiempo para nosotros; y que hoy ese vacío en la educación de los hijos, da como resultado que los jóvenes no se valoren y por lo tanto su autoestima es a veces inexistente.

Hoy día tenemos que acercarnos a nuestros jóvenes y hacerles saber que confiamos en ellos, siempre y cuando NOSOTROS nos preocupemos a tiempo de saberlos guiar. La educación que reciben los chamacos en la escuela, es muy importante; recuerdo que en 5to año cuando Xavier tenía 10 años, nos enviaron una carta de autorización para que tomara una clase en educación sexual. Yo medio me alarmé un poco, considerando que era muy chico aún para saber de esos menesteres; sin embargo por otro lado, pensé que si él no tomaba la clase, sus compañeros ¡si!, que significaría que todos iban a estar mejor preparados que él en los temas de prevención de enfermedades, del embarazo, de los valores que se pierden al actuar sin responsabilidad y podría ser sujeto a un abuso por alguien que supiera más que él y tomara ventaja; así fue que di mi autorización para que él participara en esa clase. Pero fíjese que, si Usted manda a sus hijos de cualquier edad a una clase como esta sin tener una supervisión de los contenidos, tal vez no sea lo más adecuado. Debemos de involucrarnos en la vida de nuestros hijos, sin ser imprudentes, manteniendo el respeto a su individualidad para que no se sientan sofocados o controlados y apoyar a los educadores en su gran tarea como mentores…sin dejarlos solos. El alumno aprende cuando ve que hay continuidad en lo que le enseñan en la escuela y lo que recibe en su casa. Hoy que mi hijo ya está en la prepa, me encanta saber que viene a mí cuando necesita un consejo y más aún, que me tiene una confianza infinita que creo me he sabido ganar, gracias al apoyo también de mis maestros, de mis Padres, de mis hermanos, del Padre Ismael y el Padre Xavier. Todos, no importa que edad tengamos, necesitamos tomarnos de la mano para crecer fuertes.

He escuchado padres que dicen: “Me tiene que obedecer porque soy su papá, porque soy más grande que él, porque yo lo ordeno”. Cuando se tiene esta “disciplina” los hijos en lugar de respetar al padre: le tienen miedo y tal vez su obediencia sea por el temor al castigo que van a recibir. La disciplina es de suma importancia en el crecimiento de todo ser humano. Yo comulgo con la disciplina de regla/consecuencia/estímulo de una forma positiva. Me siento con mis hijos y tenemos una lluvia de ideas en torno a las reglas del hogar y definimos juntos cuál va a ser el premio al terminar o lograr lo propuesto y cuál va a ser la consecuencia si se hizo una falta, si se perdió el respeto, si hubo desobediencia; y he comprobado que es la mejor forma de “trabajar” con la educación de los hijos.

Cuando los hacemos partícipes de lo que sucede a su alrededor, crecen más sanos y más atentos ya que desarrollan su intelecto al estar expuestos a la toma de decisiones. Un niño al que se le permite opinar, va ser más independiente y llegará a la edad adulta consciente de que los resultados de sus actos van a ser su responsabilidad, así, creo yo, que les ayudaremos a luchar, a salir adelante y a no sentirse fracasados en ningún momento. Si tu hijo sacó 8, no le digas “burro”, dile que hizo un buen trabajo y que su perseverancia lo va a llevar a lograr un 9 o un 10. No lo compares, porque va a crecer acomplejado e inseguro; dale el valor que ocupa para sentirse mas seguro y verás que la próxima vez, con tu apoyo, va a obtener mejores resultados.

Entonces ¿A qué edad hay que empezar a hablar con nuestros hijos?....¡Desde que vienen en camino!, ellos ya son inteligentes, nos corresponde decírselo. Piensa que si tu sentimiento se ve fortalecido para platicar con tu hijo de cualquier tema…hazlo, tu intuición es lo más importante y sabrás si él o ella ya están listos para absorber la información que les quieras compartir. Pero pon atención, no olvides la mejor enseñanza que existe; más que un regaño, más que un castigo es tu amor.

Abrázalos fuerte que solo están contigo por un rato, son una bendición a nuestras vidas.


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